Xàbia Visual Week, un nuevo inventario cultural
El arte es un canal para sacar todo lo que uno lleva dentro. La creatividad sirve para desarrollar ideas que le rondan a uno en la cabeza.
Hacía tiempo que yo llevaba una idea en mi cabeza. Un día decidí contársela a unos cuantos amigos y les gustó.
Esa idea, que ahora estamos llevando a cabo, consistía en socializar el arte y la cultura, acercar a la gente la creatividad surgida de personas que viven, trabajan o están vinculadas de algún modo con Xàbia y hacerlo de la manera más libre posible.
Mostrar los trabajos de una forma diferente, didáctica y divertida acercándolos a pie de calle.
Partimos de la idea de que el arte y la creatividad no tenía porqué generar mucho gasto sino más bien enriquecer con sensaciones y experiencias el interior de cada uno.
Buscamos la manera de generar algo de calidad y hacer un proyecto interesante con un presupuesto mínimo. Finalmente acordamos que fuese de 10 euros por persona o colectivo para que el evento tuviese un carácter independiente, no institucional, y así poder generar otro tipo de actividad cultural.
Desde el principio planteamos el Xàbia Visual Week como un encuentro participativo y experimental en torno a la fusión de las artes visuales y la creación cultural en el que se dieran cita las artes plásticas, el diseño gráfico, la fotografía, el video, la arquitectura, la infografía, el interiorismo, la moda, la música, el teatro y la danza.
Un proyecto que reuniera a todos los creativos del pueblo para realizar el propio evento y autoproducirlo, y a debatir y tomar decisiones para el desarrollo del mismo. Pensamos que sería un buen motivo para juntarnos, la excusa para ponernos en contacto, poder hablar y reflexionar.
Si no lo hacíamos nosotros, no lo iba a hacer nadie.
Así nos pusimos manos a la obra, invitamos a todos los creadores y curiosos de la cultura que se genera en Xàbia a mostrar su trabajo porque pensamos que podía generar interés en la gente. Llamamos a toda la gente que conocíamos, mandamos e-mails y entre todos fuimos configurando un listado de posibles participantes. Pronto nos dimos cuenta de que íbamos completando un mapa de gente diversa al que denominamos “Inventario de Creativos”.
Fue por eso que el proyecto tomó este nombre: Xàbia Visual Week, fruto también de la unión y la mezcla de las diversas lenguas que usamos los habitantes de la localidad.
Se trataba de autoproducir todo por nosotros mismos, por tanto debíamos ser eficientes. Los patrocinadores seríamos todos los que nos sumásemos a este proyecto, en la forma en que a cada uno le fuese posible.
Una de las ideas que más nos motivaban era pedir prestada, por una semana, una casa antigua que estuviese vacía o cerrada para la realización de una exposición temporal en la que cada participante pudiese mostrar con imágenes el trabajo que desarrolla.
Nos propusimos encontrar al menos un lugar en cada uno de los tres centros urbanos de Xàbia y se puede decir que fue entonces cuando empezamos a tener buena suerte.
Maria de Cruanyes nos dejó la llave de su casa en el pueblo, la que fue por muchos años galería Isabel Bilbao, la propia Isabel nos prestó los focos. Por su parte, Ana Iborra nos ofreció un local en el Arenal y Ana Watt nos dejó su galeria en el puerto. Asimismo, nos ofrecieron también un puesto vacío en el mercado municipal.
Por último, la fundación CIRNE nos brindó la oportunidad de inaugurar su nuevo espacio con nuestra exposición.
A la hora de mostrar los trabajos les pedimos a Juan y Reyes (Galeria SE7) que nos asesoraran en el montaje y la distribución de las obras y ellos también se implicaron con afán en un trabajo delicado y complicado dado que se trataba de un elevado numero de participantes y la gran diversidad de estilos que presentaban.
Felipe Escolano participó también en el montaje de las obras así como preparando la instalación eléctrica.
Mientras tanto los estudios de diseño gráfico María José Ciller (Amanida de Projectes), José y David Añó (La Banyera), Francesc Marzal (Tintorera) y Quique Bas (4Tintes), ya se habían puesto a trabajar en equipo para crear una marca, ese logotipo con forma de botijo lleno de creatividad que calma la sed cultural.
Los videocreadores Santiago Thevenet, Felipe Escolano y Fermín Ventura se dedicaron a grabar las reuniones que fuimos manteniendo y todo el proceso del montaje para con ello elaborar un documental, que cuando termine el evento, servirá de memoria y catálogo visual.
Asimismo, la mayoría de los trabajos pueden verse en el blog www.xabiavisualweek.com que se ha creado para la ocasión y que es fruto de la colaboración de Pau Cruanyes (Mima) y David Alapont (Trestévere).
Francesc Marzal también preparó el flyer con la programación cultural.
Kiko Moragues y Joan Buigues se encargaron de organizar a los músicos que participan y que nos mostrarán sus sonidos en distintos momentos y se desplazarán por diversos lugares.A su vez Paquitus Deep Jay se ofreció a organizar un observatorio de música electrónica que se podrá escuchar en la Plaza de la Iglesia.
La empresa Original y Copia colaboró con la impresión y montaje de un vinilo y una pancarta.
Por último, Cèsar Palazuelos nos echó un cable -o mejor dicho un comunicable- en la comunicación del evento y también fue el nexo con el Ayuntamiento de Xàbia a la hora de pedir los permisos pertinentes.
Pero en la Xàbia Visual Week participarán, de forma activa, más de 80 personas que pondrán su energía simplemente por amor al arte.
Estoy contento porque hemos creado un inventario de creadores, hemos trabajado de manera colectiva y porque entre todos hemos conseguido crear una programación cultural para un fin de semana, un menú en el que cada tarde o noche, hayan proyecciones, actuaciones en directo y otros actos los días 26, 27 y 28 de agosto.
Este evento es para mí como una semilla que plantamos por casualidad, que ha germinado, ha crecido con fuerza y que espero que sea el germen que sirva de esperanza para que en el futuro podamos recoger algún fruto que aun desconocemos pero que seguro será positivo para todos.
Alvaro Tamarit